• Puesta en escena.

    Tentarlas al filo del reparo de bajamar, con el agua casi parada y la mar calma de viento, ante las bocanas de antiguos estuarios o en las desembocaduras de viejos cauces donde no es difícil escuchar el chapoteo de las pequeñas lisas que huyen de sus enemigos saltando fuera del agua en eterna danza por la supervivencia, o bien las localicemos al compás de la marea creciente sobre la cresta de esa segunda o tercera ola que rompe tras el banco de arena entre el bullicio de la pajarera, estos indicios se nos muestran inequívocos ante una certeza absoluta, … llego la hora de los cazadores.

    No nos quepa duda, es el momento de ofrecer sus más apetecidos cebos para que, presentados de forma correcta, sean el fulcro que determine en gran parte, el éxito de la jornada. Comencemos pues, … el juego del engaño. 

    Cebos y montajes,conociendo los últimos secretos.

    Como cualquier enamorado de los equipos de altas prestaciones, gusto de tener siempre las mejores herramientas en tierra. Pero nunca olvido una máxima absoluta de viejos pescadores, lo que realmente importa, lo único que de verdad nos mantiene unidos al pez, …se encuentra bajo el agua y la última palabra siempre la tendrán ellos.

    Aquí, el uso de sedales y anzuelos acordes y resistentes, fuera de cualquier duda y de calidad contrastada, nos permitirán abordar el trance con confianza absoluta en nuestro equipo.

    Como veremos no vamos a alojar precisamente gusanas de playa en nuestros yerros y quien conoce la primeras embestidas de los peces que atacan al vuelo, sabe que los hilos de nuestros finales tendrán que soportar alguna que otra carrera capaces de doblar algo mas que el puntero. Para estos menesteres, nada mejor que el uso de anzuelos en numeración 1/0/, 0/1 o, todo lo mas, 0/2 de los tipos Octopus, Circle o Wide Gap, especialmente indicados para cebos voluminosos y pesca al vivo, escogiéndolos de ojal por seguridad a la hora de azocar correctamente el nudo.

    Anzuelos

    Circles, Octopus, Wide Gap,s, Anzuelos resistentes, de alto poder de penetración y capaces de soportar cebos voluminosos - incluso peces vivos- nos serán del todo necesarios. No nos asustemos cuando veamos sobrepasado el umbral del barra cero…

    Como líneas de combate para las gametas, elegiremos un buen fluorocarbono o algún sedal del tipo amnesia, hilos ambos caracterizados por ser reacios a enredos, en diámetros comprendidos desde el 0.30 al 0.41 que nos proporcionen, amen de una resistencia suficiente, una rigidez mayor que los monofilamentos habituales con el fin de evitar los temibles enredos producidos por el movimiento continuo de un largo aparejo a merced de las olas.

    En cuanto a los montajes, dos serán principalmente los habituales a usar. El primero, fundamental para hacer frente al agresivo movimiento de las mareas, esta basado en una sola línea de hasta dos metros que, armada en tamdén de dos anzuelos, será montada mediante microesmerillon sobre un bajo de aproximadamente metro y medio de longitud de monofilamente de 0.55 o 0.60 de diámetro.

    Este montaje, por sus especiales características, se nos muestra inigualable para hacer frente a la resaca de las olas y proporcionara un movimiento sumamente real a nuestro cebo.

    El segundo, reservado para zonas profundas con menos movimiento de olas, se basa en un sencillo paternóster de dos gametas, correspondiéndose en diámetro y montaje al anterior, que permitirá la posibilidad de alternar distintos cebos o incluso, duplicar las posibles capturas cuando las condiciones jueguen a nuestro favor.

    « Página anterior                                                                                                                                                                                                            Continúa Leyendo »    

  •  
  • Baila (Dicentrarchus punctatus)

    Como las meigas, también existen. Dobletes, muy alejados de los habituales en pequeñas especies, son posibles gracias a la duplicidad de cebos o, incluso, a la alternancia de diferentes opciones dentro de un mismo montaje.

    Sardina, choco y pesca al vivo, …sota, caballo y rey en la captura de predadores.

    Sin olvidar que estamos ante un oportunista predador cuya glotonería es evidente, integrando una importante cantidad de anélidos, crustáceos y pequeños moluscos en su alimentación, tengamos presente que en numerosas ocasiones estaremos presentando nuestro engaño ante la vorágine de pequeños de alevines que constituyen, por si mismos, su reclamo y plato fuerte de su dieta. Esta sencilla evidencia nos alerta ante el uso de cebos demasiado livianos.

    Seria ridículo pretender hacer frente a una tropa de pequeñas bocas hambrientas con un delicado gusano en el anzuelo esperando que se mantenga indemne hasta que sea elegido por la pieza que buscamos. Por ello, si queremos asegurar una posibilidad de éxito en estas circunstancias, solo cabe una solución…preparar artillería pesada.

    Conseguir el cebo apropiado con una certeza absoluta de frescura o mejor aun, vivo, y asegurarnos que este presenta una total ausencia de contacto con agua dulce, siquiera con la nieve de conservación o con la escarcha de congeladores es, el secreto mejor guardado.

    Sorprender a un espécimen de varios kilos que lleva años evitando redes y anzuelos no es tarea fácil, pretender hacerlo con un cebo que no presente unas condiciones optimas de frescura, olor y textura, … prácticamente imposible.

    Evidentemente cada zona de pesca presenta condicionantes distintos. No es lo mismo tentar a esta especie al final de un estuario, donde pululan alevines de mil especies, que pretenderla sobre la cresta de las olas de una playa rica en cefalópodos pero, si conseguimos asegurarnos estos cebos con la máxima frescura y en las mejores condiciones, podremos asegurar que jugamos con ventaja.  

    La sardina. Cebo universal.

    Injustamente despreciada en el surfcasting actual donde parece existir una creencia preestablecida de que solo pequeños anzuelos y gusanos a precio de oro son productivos la humilde sardina es, desde que el hombre hecho el primer anzuelo al agua, uno de los más versátiles y económicos reclamos a nuestro alcance para la captura de grandes predadores.

     Baila (Dicentrarchus punctatus)  ¿Humilde la sardina?, tal vez. ¿Eficaz? … no os quepa duda

    Presentar un filete de tan oloroso cebo sobre un aparejo suficientemente largo, bien fijado mediante vueltas de lycra en las cercanías de un festín de predadores que ataca un bolo de parpújas o pequeñas lisas, solo nos puede deparar alegrías.