• Montajes y bajos de línea.

    Considerando la naturaleza desconfiada de la presa, preferiblemente nos decantaremos por uno de estos terminales, ampliamente comprobados como de los más efectivos.

    terminal_corrido

    El plomo corrido, en cualquiera de sus variantes; el típico bajo de línea formado por perlitas o micro esmerillones, o el imprescindible bajo úrfe siempre montado con una gameta de un mínimo 1,5 metros. 

    Dorada. Sparus aurata
    Desconfiada y recelosa. Conocedora de su búsqueda por profesionales y deportivos, solo lo más desapercibido nos proporciona ventaja sobre su astucia.

    Debemos cuidar lo más posible el hecho de no despertar recelos durante la fase de la picada, y, al mismo tiempo, que el cebo goce de tanto movimiento y naturalidad como sea posible.

    Cebos de gourmet para la princesa de la playa.

    Son muchos los cebos mediante los cuales podemos capturar un gran ejemplar de dorada, pero, de entre todos ellos, destacaremos varios por la eficacia mostrada en multitud de ocasiones.

    Las titas.

    Correctamente injertadas con aguja, las más pequeñas, para que mantenga en su interior la mayor parte posible de sus atrayentes líquidos o en sabrosos canutos licrados, las llamadas de "palangre", las titas son un cebo muy demandado por las grandes Doradas y, efectivas, sea cual sea el escenario elegido para intentar su captura.

    Dorada. Sparus aurata

    Cuidar al máximo el mínimo detalle, puede llegar a ser el fulcro de una balanza pocas veces equilibrada a nuestro favor.

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  • Gusanas, tocando fino.

     

    Hay momentos en los que las condiciones reinante, falta de peces pasto que puedan devorarlos rápidamente o la, cada vez más acuciante necesidad de llegar aún más lejos, nos imponen el uso de cebos livianos.

    En estas ocasiones una buena gusana americana, o incluso las locales como las fundas o de "canutillo" y la rosca o de "sangre", pueden llegar a ser sinónimo de ventaja. Conocer el momento es, siempre, clave de éxito.

     

    Cangrejos, a cebo grande ... dorada grande.

     

    Sean ermitaños, desprovisto de su concha, al cual, introduciremos el anzuelo por su cola y sacaremos la muerte de este por debajo de la cabeza, sujetándolo el mismo con hilo elástico.

    Sean nuestros cangrejos verdes, "coñetas" para nosotros o aún, si afinamos aun más allá, los llamados cangrejos calaveteras o nuestros cangrejos violinistas, pocas doradas de merito serán capaces de decir que no a estos exclusivos bocados.



      Cangrejo violinista. Uca tangeri Para anzuelar el cangrejo tenemos dos maneras que resultaran igual de efectivas. Podemos sujetar el anzuelo a su caparazón por medio de hilo elástico o, bien, arrancarle las patas traseras introduciendo el anzuelo por una de ellas y sacándolo por la otra. 

     

    El muergo o navaja. Un todoterreno asegurado.

     

    Preferiblemente utilizado con cáscara, colocándole uno o dos anzuelos, será cebo habitual en nuestra nevera de verano. Para su uso  introduciremos la navaja por una aguja ligeramente mas gruesa de lo habitual, y, a continuación, introduciremos la gameta donde hemos empatillado el anzuelo dentro de dicha aguja. Solo nos quedará deslizar la navaja hasta el anzuelo y fijar el anzuelo en tándem desde arriba. Para asegurarla durante el lance, nada mejor que una fuerte fijación con hilo elástico

     

    Un ultimo consejo.

     

    La captura de grandes ejemplares es siempre un momento muy emocionante al que hay que hacer frente con nervios sólidos. A menudo, la emoción nos juega bromazos y es causa de fallos banales que pueden comprometer el buen éxito de la recuperación

     

    Dorada. Sparus aurata.

    El burdo mito de que sólo están al alcance de privilegiados se deshace una vez más. El único gran secreto de la pesca es la perseverancia, junto a el máximo conocimiento  y respeto hacia el medio. No dudes que, la próxima gran dorada será, ... la tuya.

     

    Texto: Nacho Heredero. Arreglos e imágenes El_Isla©2012

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