• A grosso modo, la interacción de la profundidad de la zona litoral la podemos reflejar en los siguientes gráficos que, sin duda, nos ayudara a comprender mejor el proceso,

    Playas someras, playas profundas.

    Como vemos, la profundidad de la zona litoral actuara en decremento de la velocidad de las olas. Por lo cual podemos determinar sin conocer siquiera previamente su profundidad que, a una zona de mayor cadencia de tiempo entre olas corresponde una zona de mayor profundidad.

    Playas de Cadiz

    Localizar un buen pesquero es el sueño de cualquier amante de la pesca, llegar a entender por que lo es, es el camino…

    Las distancias.

    Ahora que tenemos un dato mas para comenzar a distinguir las zonas profundas de aquellas vecinas que no lo son tanto, podremos empezar a profundizar aun mas para ubicar los mejores puestos de pesca atendiendo, incluso, a la fisonomía y perfil exterior de la zona a fin de adivinar que es lo que esconden sus aguas.

    Evidentemente no es igual hacer frente a una playa limpia que a una costa mixta. La forma en que vientos, corrientes y mareas actúan sobre el biotopo sumergido, según sean las características de las zonas y los obstáculos naturales que incorporan, proporcionaran zonas de mayor concentración de alimentos de manera distinta según su configuración y determinaran lugares de mayor protección natural o querencias a las distintas especies. Como vemos el paisaje es amplio, tal vez sea hora ya de comenzar a andar juntos cuatro de los paisajes mas frecuentes.

    Playas en limpio:

    Tal vez la más común y expuesta a fracasos de los perfiles de nuestras playas, aquí nos encontramos con el verdadero hándicap del más allá de las olas en toda su plenitud.

    Playas de Cadiz
    Constituyen la mayor parte de nuestras costas. No gozan de especial fama,  pero ¿ somos, realmente, capaces de explotar su rendimiento?




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  • Estas zonas son barridas en el atlántico cada seis horas por el régimen de mareas, pudiendo llegar a afectar sectores comprendidos entre los 50 a 210 metros durante las pleamares vivas y quedan expuestas igualmente a la acción que origina la resaca durante la retirada de las aguas en marea baja.

    Doradas. Sparus aurata.

    La verdaderas reinas de surfcasting tienen en ella su refugio. Grandes sargos y otros espáridos gustan de sus corrientes y remolinos, escojamos nuestro puesto de pesca en espera de la “gran picada…”

    Sin lugar a equivoco estamos ante el mayor exponente de la práctica del surfcasting en nuestras costas y, por ende, escenario de muchas de nuestras jornadas. 

     Zonas 1 Será, muy posiblemente, durante la pleamar cuando obtendremos los mejores resultados.

    Casi siempre en los límites máximos que esa barrera natural, que es la zona intermareal, nos define.

    Lograremos de esta manera tentar aquellas especies que, en la búsqueda continua de su alimento, rebuscan continuamente entre todo aquello que la fuerza de la marea y su resaca se encarga de desenterrar y remover.

    Robalo


    Robalos, chovas, bailas, peces limón, corvinas, palometas,

    Objetivos que bien merecen la pena en el esfuerzo del “mas allá de las olas…”

    Evidentemente pez chico siempre llama a pez grande.

    Especies predadoras, tales como chovas, robalos y bailas, la recorrerán gustosas entre las olas que se generan durante el transito de pleamares y bajamares tras los cardúmenes de peces pasto que se congregan en ellas convirtiendo a estos lugares en enclaves propicios donde darles alcance.