• Playas en punta.

    Estas zonas, producidas por la acumulación y sedimentación natural de cáscaras de moluscos, cantos rodados, guijarros o arenas de mayor densidad y que, como pequeñas plataformas naturales nos permiten adentrarnos más en la mar aun cuando zonas cercanas se encuentren inundadas, se convierten así en esplendidos puestos de pesca que nos permiten robar esos metros de mas que tanto a veces llegamos a necesitar para alcanzar la zona buscada.

    Playas someras, playas punta

    La natural elevación de estos sectores sobre el nivel total de la costa, así como su penetración mar adentro, no solo nos permitirá hacer posible alcanzar zonas alejadas sino que, como veremos mas adelante, suelen formar parte de la constitución de los extremos de las playas en ensenada y que, dependiendo de sus dimensiones, podremos llegar a hacer practicables desde algunos de estos puestos privilegiados.

    Playas de Cadiz

    Sabemos lo que cuestan esos metros mas, … sabemos que están ahí esperándonos, ¿por qué no hacer nuestros los medios que la costa nos regala…?

    Como vemos, la natural plataforma que en este caso la costa nos proporciona, nos permite un mejor acercamiento a zonas alejadas que, de otra manera, pueden llegar a ser inaccesibles a pie de playa.

    Playas en ensenada.

    Estas calas naturales, dentro de la fisonomía de los grandes arenales, son sin duda una las mejores opciones a la hora de adoptar la acción de pesca gracias a los múltiples factores favorables que en ellas se dan cita.
    Playa ensenada
    La distancia a alcanzar será determinada, en la mayoría de las ocasiones, por la longitud y tamaño de la ensenada.

    Conviene recordar que, normalmente, la zona más profunda no se encuentra al límite de la hoya, sino más bien justo detrás del centro de la misma y que será, en este punto, donde se desarrolle la mayor actividad debido a la importante acumulación de alimentos que en ellas se produce.

    Su correspondencia clara con las zonas de mayor profundidad que vimos anteriormente, nos asegura por tanto mayores posibilidades de éxito al permitir concentrar en una zona definida y claramente delimitada una gran riqueza alimenticia almacenada por las corrientes. 

    Un factor importante a tener muy en cuenta será el hecho de que, si la zona es lo suficientemente profunda y su calidad de agua la necesaria, será donde se alberguen las praderas de posidonias y otras algas mayores, lugares emblemáticos de por si para muchas de nuestras especies en busca de su refugio y alimentación. Serán estos parajes los ambientes más propicios para intentar la captura de los grandes robálos, bailas y corvinas, así como de otros numerosos predadores que buscan en su profundidad, incansablemente, sus presas habituales.

    Playas mixtas.
    Cuando una zona de amplias arenas se acerca a la protección natural de los peces, las zonas de grandes lajas y rocas sumergidas, las posibilidades de éxito se multiplican de manera evidente.

    Playas mixto
    Es innecesario recordar que, en la mayor parte de las ocasiones, no se trata en este caso, forzosamente, de lanzar lejos. Suele tratarse de lanzar … preciso.
  •  Playas de Cadiz
    Aquí podremos observar como las pequeñas depresiones que ribetean las rocas semi sumergidas, causadas habitualmente por los vientos o corrientes submarinas dominantes, suelen ser el lugar elegido para el paso de los peces, y serán hacia estos lugares donde dirigiremos la mayoría de nuestros lances a la espera de nuestras mayores capturas.

    Chacarona Sureña o veija.

    Grandes ejemplares y múltiples bancos de peces se suelen desplazar entre los límites de la zona arenosa y rocosa en la búsqueda de alimentos, ahí será donde deberemos insistir intentando tentar aquellas piezas que codiciamos y que nos puede deparar gratas sorpresas en forma de dentones, pargos, urtas, corvinas y carángidos o de inolvidables lances con grandes ejemplares de congrios y morenas.

    Los rastros.

    Tal vez, llegados a este punto, hemos podido comprobar por nosotros mismos que lo que a los ojos de un principiante puede parecer una uniforme playa de arena, a los ojos de un pescador avezado puede llegar a mostrar  una muy diferente lectura.

    Por suerte, las playas y costas nos dicen desde fuera mucho de lo que se cuece dentro, un paseo por una playa de arenas finas donde se muestra un claro y concentrado deposito de cáscaras de moluscos o bivalvos no esta indicando algo, y ello no es más que, muy posiblemente y justo frente a nosotros, es probable que exista una zona de gran riqueza alimenticia al alcance de nuestras líneas.

     Encontrar zonas delimitadas por guijarros o pequeñas piedras en nuestros arenales son señal inequívoca de zonas de profundidad cercanas que absorben gran parte de la fina arena de las zonas inmediatas, ubicar grandes depósitos de maderas, ramas o de elementos de alta flotabilidad delimitados en una zona concreta nos muestra claramente el lugar donde desemboca una potente corriente de mar a tierra con todo el transito de alimentos en suspensión que esta conlleva.

     Zonas 1

    Estos rastros son los indicios que debemos perseguir y encontrar, los paseos a pie de playa no debieran ser tomados como un llegar antes al pesquero, sino mas bien como un,  ¿qué nos quieres decir hoy…?.

    Pero no nos engañemos, nuestro paseo virtual no ha sido más que otro indicio más. Será la experiencia adquirida en las múltiples jornadas vividas y, en definitiva, esas anotaciones en nuestra mente de pescador que se siente integrado como un elemento mas en este medio las que, al fin y al cabo, marquen la diferencia no solo en el numero y calidad de sus capturas, sino en la posibilidad de encontrarnos a nosotros mismos realizando una actividad vivida de forma plena.

    Playas de Cadiz
    Espero que os haya gustado este paseo, pero creo que por hoy, nos hemos ganado  descansar viendo caer el sol.

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