• Colocamos la nueva anilla sobre la vara, utilizando como referencia para ello las marcas que obtuvimos durante la retirada.

    Podemos, o bien fijar las dos patas con un poco de pegamento caliente en barra o, como en este caso, sujetando firmemente siempre la pata que va en dirección al puntero con  un trocito de cinta adhesiva para comenzar el anillado siempre desde la pata que viene desde el talón.

    Rod building. Montaje y sustitución de anillas.

    El porqué es sencillo, la forma del asiento que va en dirección al puntero es mucho más fácil de manipular, si fuera necesario, a la hora de corregir una mala posición.

    Por fin llega el momento de anillar, y para ello, fijaremos el extremo del hilo - podemos utilizar la pata de la anilla a fin de que nos sujete el cabo - y, dejando fijas firmemente un par de vueltas por detrás, comenzar con el proceso retirando el extremo sobrante del cabo tan pronto asienten las primeras vueltas reales.

    Rod building. Montaje y sustitución de anillas.

    El ancho del hilado es un punto importante a tener en cuenta. Existen pequeños trucos para evitar que nos pasemos y terminemos anillando toda la caña.

    El mas habitual es utilizar la referencia del anillado antiguo, esto esta bien cuando se trata de retirar anillas del mismo tipo y diámetro pero, ¿y cuando son distintas?.

    Los mejores en este campo, los maestros ingleses de la pesca a mosca, utilizan como referencia un objeto siempre a mano.  El cúter o la paleta de madera, por ejemplo, son buenos referentes siempre a mano.

    Es necesario recordar que, si vamos a colocar un extra de color, hemos de reservar esa porción de más que ocupará. Así que mejor vamos a ello intentando que, cada espira, se fije justo al lado de la anterior ayudándonos, cuando sea necesario, del útil de plástico o madera para comprimirlas al máximo.

    Cuando nos veamos a poco menos de un centímetro, poco más o menos, del final de la anilla es hora de colocar una gaza, realizada en otro hilo para evitar equívocos, pinzándola en las ultimas vueltas hasta el final que nos permitirá el acabado sin nudos. 

    Rod building. Montaje y sustitución de anillas.

    Terminado el anillado, cortamos el extremo del hilo que estamos utilizando e introducimos la punta por la gaza del hilo de apoyo, tirando de sus dos extremos, y arrastrando con este el extremo del hilo de anillar. Este aspecto, que se ilustra mediante el hilo dorado sobre el trabajo en rojo en la imagen, permitirá ocultar el extremo de la cordura por dentro del mismo anillado. Una vez fuera el extremo del hilo, cúter en el nacimiento y en el final del hilo de trabajo y, terminamos un trabajo sin nudos.

    Esta misma labor la podemos repetir, como se ha descrito, para el hilo de remate en color. Terminadas de anillar todas las sustituciones, antes de seguir con el siguiente paso, hay algo fundamental que comprobar.

    Estamos trabajando con varas que rondan los 2 metros y algo en el caso de las repartidas, o el metro largo en el caso de las de tres tramos, y no hemos parado de darles meneos.

    ¿Quien firma que no hemos movido, siquiera, un par de milímetros alguna anilla? Mejor comprobarlo ahora que lamentarlo después. 

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  •  Tirar un sedal desde el centro justo de la anilla inferior hasta la mitad precisa de la anilla superior o, incluso, del puntero si lo tenemos montado es una buena manera de comprobar la alineación antes de acabar.
    Rod building. Montaje y sustitución de anillas.
    Es fundamental que hagamos lo posible para que, al menos estas dos anillas, estén siempre perfectamente alineadas.


    Rod building. Montaje y sustitución de anillas.

    La protección del color.

    La resina que vamos a utilizar para fijar las anillas tiene muchas cualidades, pero un gran defecto.

    Oscurece los colores naturales del hilo escogido. Este efecto, buscado algunas veces para realizar anillados mas discretos, no suele ser el deseado si queremos mantener la viveza del color escogido, así que para ello, nos vemos obligados a escoger.

    Preservar el color mediante un protector o utilizar hilos de la gama llamada NCP, es decir que conservan su color tras este proceso y que, por supuesto, ... salen más caros.

    Aún así, no deja de ser curioso que, incluso estos, se terminen oscureciendo algo, así que vamos a optar por la primera opción pero evitando comprar el protector "oficial" recomendado, que vale unos euros, sustituyéndole por otro componente mas económico y con un más que aceptable resultado, la cola blanca.

    Rod building. Montaje y sustitución de anillas.

    Un pincel que no suelte pelo, cola de carpintero diluida en aguas  y un paño que nos libere del exceso de cola, nos serán suficientes para asegurarnos que, en la medida de lo posible, los colores elegidos no sufrirán cambios notables.

    Dejemos, ahora, reposar durante un par de horas nuestra vara. Vamos a tomar un respiro para acabar la labor.

    La resina epoxi. El alma del acabado.

    Si algo va a definir un buen anillado de uno más, será este paso.

    De él dependerá que nuestra caña presente una presentación con calidad aceptable o que se convierta en un desastre.

    Rod building. Montaje y sustitución de anillas.

    Aquí se define el resultado y, para esta labor, no nos andaremos por las ramas.